A veces denominados aceites puros, estos fluidos se basan en aceite mineral o vegetal y no contienen agua ni aditivos acuosos. Se utilizan principalmente en aplicaciones que requieren mayor lubricidad que reducción térmica. Un aceite puro típico contiene componentes como aceite mineral o vegetal, aditivos de extrema presión, aditivos de lubricidad límite, inhibidores de corrosión y antioxidantes. Este tipo de fluidos se aplica sin diluir.