La protección eficaz de los cultivos es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria. Los productos fitosanitarios se utilizan en la agricultura para prevenir el crecimiento y la destrucción de malas hierbas y plagas. Desempeñan un papel importante en la vida de las personas y las comunidades, aportando numerosos beneficios tanto a productores como a consumidores.
En la etapa de producción, los proveedores aportan las materias primas necesarias, como derivados petroquímicos (productos químicos, disolventes, subproductos del petróleo) y minerales (fosfatos, mineral de potasio, azufre), que constituyen los componentes básicos para la producción de agroquímicos. Estas materias primas se utilizan para producir sustancias activas que protegen contra las plagas o proporcionan la nutrición adecuada a las plantas. Los ingredientes activos se mezclan con coadyuvantes inertes, disolventes y aditivos para formar el producto final (por ejemplo, concentrados de emulsión, gránulos, fertilizantes recubiertos) para un uso seguro y eficaz.
También se les conoce indistintamente como sustancias activas. Son la base de una protección fitosanitaria eficaz. Son responsables del control de plagas, enfermedades y malas hierbas, garantizando un crecimiento sano de las plantas y una alta producción.
En los productos fitosanitarios se utiliza una amplia gama de compuestos, tanto orgánicos como inorgánicos, como ingredientes activos. Entre ellos se incluyen compuestos organoclorados (hidrocarburos clorados), compuestos organofosforados (generalmente con estructura éster) y derivados del ácido carbámico (uretanos). El tipo de ingrediente activo depende del uso final del producto fitosanitario seleccionado. Por ejemplo, en los herbicidas, uno de los ingredientes activos más comunes es el glifosato. Químicamente, se trata de N-(fosfonometil)glicina. Este compuesto pertenece al grupo de los fosfonatos, que son derivados del ácido fosfónico. Sin embargo, en los herbicidas también se utilizan derivados de ácidos fenoxicarboxílicos, derivados de triazina y cloridazona.
Un adyuvante es una sustancia que no posee propiedades pesticidas significativas, pero que se añade para potenciar o modificar la eficacia de un producto fitosanitario. Una amplia gama de compuestos químicos pueden actuar como adyuvantes.